domingo, 25 de noviembre de 2012

La indecisión




Encontré este cuento que quisiera compartirles, desconozco el autor:

Se cuentan que aquella noche era especialmente fría en el desierto. Abdalá montó su pequeña tienda de campaña, tan pequeña que apenas cabía él acostado.
Se despidió de su camello, llamado "Indecisión", acariciándole la cabeza, pero dejándolo fuera, y se dispuso a pasar una noche tranquila y reparadora. Apenas había conciliado el sueño cuando el camello lo llamó con voz suave, pero insistente. "Déjame meter la nariz en tu tienda, hace mucho frío y la tengo completamente helada". Abdalá, que era un hombre bueno, accedió a la petición. Pero ocurrió que en cuanto se durmió profundamente, el camello empujó un poco y metió la cabeza completa. Como la tienda era tan pequeña, al hacer esto topó con la cabeza del hombre y lo corrió hasta que éste sacó los pies por el otro extremo. Abdalá protestó, pero "Indecisión"  le hizo ver que eso no era en realidad gran cosa.  Pasó poco tiempo para el camello metiera los hombros y empujara a su patrón afuera, hasta las rodillas. "Indecisión" siguió introduciéndose en la tienda, llenándola por completo y sacando a Abdalá por el otro extremo, hasta que finalmente quedó completamente fuera.
¿No les ha ocurrido alguna vez que al dejar entrar un poco de indecisión ésta lo llenó todo, sacándolo  de las cosas buenas de la vida?



A todos nos ha pasado, al no tener la certeza de que todo nos va a salir bien, dejamos entrar la indecision a nuestras vidas. Quisieramos encontrar una formula mágica para saber cual es la mejor decisión, como cuando lanzamos una moneda al aire para elegir entre dos opciones... pero nos puede pasar lo de la caricatura de Quino, que la moneda no nos ayuda a decidir... Y entonces perdemos la confianza.

Por esto, preferimos seguir en lo de siempre,  y no atrevernos a hacer cosas nuevas, ni a tomar nuevas oportunidades.  Sin embargo, muy probablemente estas cosas nuevas nos traerán muchas satisfacciones.

No dejemos entrar la indecisión a nuestras vidas.  Si queremos un cambio para mejorar, la decision es nuestra.




domingo, 18 de noviembre de 2012

Mi primera carrera.

Hoy corrí mi primera carrera. Es algo que jamás pense que haría en mi vida.
Me creía incapaz de hacer algo asi, sobretodo porque antes yo no solía hacer ejercicio.

Como escribí en mi entrada anterior  Compromiso  jamás hubiera podido empezar sola, pero una vez lo inicié me comprometí conmigo misma.

Ya lo hice, ya corrí mi primera carrera,  porque me entrené con disciplina y estaba preparada, pero principalmente porque me convencí de que podía hacerlo.

Muchas veces no confiamos en nosotros mismos,  así como comenté en la entrada  Acertijos  ¿Cuántas veces en nuestra vida nosotros mismos nos ponemos restricciones y barreras casi insalvables y por esto no avanzamos?


Si no creemos en nosotros mismos, no podemos esperar que nadie crea en nosotros.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Compromiso


Hace unos pocos meses hago ejercicio.  Durante muchísimo tiempo yo no habia realizado ninguna actividad física.  

Es algo que jamás hubiera hecho sola, agradezco mucho a quienes me han acompañado. Antes no me gustaba, ahora lo disfruto. 

Y algunos días, como hoy, también entreno yo sola.

Cuando nos ejercitamos en solitario, no hay nadie ahí para animarnos ni para indicarnos que hacer, es sencillo buscar miles de excusas, abandonar y decir no puedo, estoy cansada, ahora no, mejor lo hago la próxima vez, o cosas similares…  

¿Quién se va a dar cuenta? 

Recordemos que el compromiso de lo que hacemos es con nosotros mismos, olvidémonos de las excusas y cumplámonos.  Así como este ejemplo somos responsables de nuestro entrenamiento, siempre somos responsables de nuestra vida.  





lunes, 5 de noviembre de 2012

Del miedo


Todos tenemos miedos. Yo tengo varios.  ¿Quién no los tiene?

Pero, ¿qué es el miedo? es la inquietud o angustia causada por la idea de peligro... y este peligro puede ser real o ficticio.  En muchas ocasiones es nuestra propia mente la que crea un peligro falso, sobre el que construimos un miedo más.

Leí hace poco estas frases:
No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”    Seneca.

Nunca tengas miedo del día que no has visto”. Proverbio inglés.

Y esto es lo que nos pasa, no nos atrevemos por miedo, negándonos la posibilidad de obtener algo muy positivo, todo porque  nosotros mismos nos convencemos de un peligro que realmente no existe.

¿Cuántos de nuestros miedos son imaginarios? 
 Yo creo que la mayoría.